Identidad Sustituta (Surrogates)
La ciencia ficción parece estar resurgiendo de manera lenta en el cine comercial actual. A las recientes "Knowing" de Alex Proyas y "District 9" de Neill Blomkamp, se suma ahora "Identidad Sustituta" ("Surrogates") de Jonathan Mostow, director que ya había incursionado en el género con la correcta "Terminator 3: The Rise Of The Machines".
Se nos presenta aquí una distopia, muy cara al género: la tecnología ha evolucionado al punto de que los seres humanos viven mediante androides tan avanzados que permite ver, tocar, sentir todo, absolutamente todo, como si uno estuviera presente. Además, permite la alteración del aspecto de cada persona, que recrea en sus Surrogates como siempre se ha querido ver. Por contrapartida, que como toda buena distopía la tiene, los seres humanos reales viven escondidos en sus casas, sin tener contacto real entre ellos, incluso cuando se trata de maridos y esposas.
En este contexto es que se produce un asesinato, algo nunca visto desde el uso de estos androides, lo que lleva a una pareja de policías (Bruce Willis y Radha Mitchell) a investigar. El contexto policial/acción es correcto, más no escapa de lo común: un par de escenas vertiginosas, alguna persecusión y ya. Pero el aspecto más interesante del film está en su reflexión de la sociedad, bastante más interesada en apariencias vacias que en relaciones humanas.
En tiempos de Facebook, MSN, Chat y no sé cuantas cosas más que se supone ayudan a que nos comuniquemos, pero quedando cada vez más atras el contacto cara a cara, persona a persona, incluso un pasarrato de acción menor como "Identidad Sustituta" nos puede llevar a pensar hacía que mundo nos dirigimos. |